Elecciones PASO 2021 – Después de la tormenta, ¿Calma, arco iris o lluvia?

Por: Roberto Candelaresi – Credito Imagen: NA

Prefacio. LA BATALLA CULTURAL

Según reza un antiguo y animoso proverbio africano: “Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris”, “Después de la tempestad viene la calma” dice otro, en tanto se le atribuye al maestro Sócrates el siguiente adagio: “Después de la tormenta, viene la lluvia”. Como se puede apreciar, distintas prognosis para un mismo fenómeno. ¿Cuál se adaptará mejor a nuestra realidad? Veamos:

En algunas villas del conurbano, el partido ultraliberal (y por ende antipopular), en rigor uno de las alianzas donde es referente Javier Milei … obtuvo un caudal importante de votos. Es el nuevo mundo, donde unos cuantos de los mismos beneficiarios de políticas sociales (de todo tipo) a veces defienden interpretaciones adversas a su existencia.

Hay nuevas generaciones que no han experimentado los valores colectivos y solidarios, típicos del Estado de Bienestar por no haber tenido ningún contacto con realidades masivas, sino que han sido inculcados con valores egoístas, individuales y de extrema competencia para sobrevivir la “hostilidad del sistema”. Desde ya, los medios neoliberales refuerzan este credo, como concepción del mundo, que de cualquier modo está bien instalado en la escuela, en el club, en el deporte. 

El mismo sistema de producción, en su demandante inmediatez impide o menoscaba la posibilidad de la reflexión, del tiempo de la racionalidad para percibir el entorno y a los demás. Cuando no existe la racionalidad, rige solo la emoción; rabia, gozo, irritación, etc. 

Todo es rápido y breve, incluso en las relaciones interpersonales. El tiempo se ordena como tan escaso que las comunicaciones sufren por abreviadas (un mensaje de más de 2 párrafos no se lee), tanto como el léxico menguante de la actualidad descuenta riqueza al pensamiento.

La vorágine de la vida actual, la ola digital y esas nuevas lógicas relacionales (potenciadas por la circunstancial pandemia) han hecho perder –en gran número de la juventud– formas tradicionales de militancia, donde el encuentro físico, la charla, el debate y el mate, nutrían el sentimiento de pertenencia y la solidaridad política y de clase. Hoy es más un recuerdo de mayores.

Allí donde los partidos populares amalgamaban a fuego el compañerismo y la mutua solidaridad, además de ámbito donde sumar vecinos, conocidos y hasta curiosos para conocer la ‘causa’, el local partidario, el ateneo, van desapareciendo en la nueva realidad del escenario político y proselitista. Los partidos populares pierden eficacia por carecer de la ventaja que otorga una buena infraestructura comunicacional y mediática. 

Todos los fenómenos económicos, sociales o políticos están mediados por la interpretación que cada cual haga de ellos. Incluso esas esferas son ampliamente influidas por conductas individuales que, a su vez, están basadas en el sentido o criterio que se o le hayan construido. Las factorías de sentido están concentradas en el dominio de la derecha neoliberal. No en el campo popular. Así, podemos testimoniar, usuarios defendiendo insensibles aumentos de tarifa, o criticando ayuda asistencial a necesitados, pero no a subsidios a corporaciones que retraen recursos al gasto social.

Por irracional que parezca, en la nueva arena política, ante cada lanzamiento de programa o proyecto social o económico, se debe instalar un mensaje – un discurso– acorde, para facilitar su interpretación objetiva, su beneficio y su real costo, para evitar manipulación de sentidos y asegurar una positiva recepción por parte de las mayorías (si no de toda la comunidad).

En esta despiadada batalla cultural, donde aún hoy, inexplicablemente no se castiga a quienes circulan mentiras [fake news], que influyen en decisiones de individuos y actores sociales, privando el criterio de elección en base a datos reales, constituye UNA AFRENTA A LA DEMOCRACIA, pues conculca una de sus premisas basales.  

La vicepresidenta se mostró cabizbaja luego de la contundente derrota. Credito Imagen: Continental

PASO a PASO, hacia el DESTINO

El resultado de las PASO, – además de sus objetivos funcionales – siempre son una orientación de tendencias volitivas de la sociedad, de allí la importancia de su lectura en clave política. Lo obvio es una advertencia al gobierno de AF, una disconformidad manifiesta en la elección, particularmente de sus adherentes originales.

En definitiva, la elección de las PASO mostró que, las fuerzas no oficialistas sostuvieron su caudal de votos (solo subió y mucho la izquierda), pero el oficialismo perdió un 25% de apoyo respecto al 2019. La ideología actuando en favor de unos junto a la decepción de otros. 

Claro que el producto obedece a variables multicausales, y dentro del voto adverso, o aún blanco e impugnado (estos últimos nos dicen también de un reclamo) se congregan diversos intereses de grupos sociales, que incluso, pueden llegar a ser contradictorios entre sí, pero el objetivo es castigar o restar el apoyo a la dirección impresa por la gestión del barco-país.

Sin duda la microeconomía, tiene mucho que ver en la desazón de una gran masa social, que, pandemia mediante, quedó exigua de recursos, llegando en algunos rubros a descapitalizarse. La ayuda fue heterogénea y discriminatoria. Así se siente desde los afectados de la clase media, que vieron interrumpido toda asistencialismo durante el correr del presente año. Eso, si tuvieron la buena fortuna de ser beneficiarios de alguna ayuda. NO SE COMPRENDE EL AJUSTE del 2021 en el Gasto Público (IFE, ATP), cuando la 2da ola de la peste estaba arreciando.

La tranquilidad en la economía, producto de la estabilización macroeconómica del eximio Guzmán, o la favorable negociación con acreedores privados, no importa al pueblo, si la inflación sigue descontrolada. Aquellos logros no movilizan a nadie. Ni siquiera importan “los mercados”, más bien dominados por la irracionalidad.

El ministro de economía, ese economista de fuste, NO POLÍTICO, negocia desde el marco que el FMI ofrece (equilibrar las cuentas), y lo que la política exige – cuya responsabilidad enteramente es de AF – es que el Fondo sea el condicionado por la política económica del gobierno argentino. Crecer y distribuir y no sofocarse por cumplir un acuerdo financieramente irracional. Tener presente que el FMI espuriamente negoció y concedió un magno crédito incumpliendo Estatutos. La ingeniería debería ser reconfigurada. 

Pero a la gente … ¿en que la afecta? EN EL COMPORTAMIENTO DEL DÓLAR, por caso, referente (lamentable pero real) del comportamiento de los precios internos, y por el acuerdo pendiente, sigue siempre hacia el ALZA. Ergo, la inflación (tan preocupante para las mayorías) no cesa, hoy al 50% interanual.

A propósito de los precios, la Argentina padece de una economía híper-concentrada, monopolios o monopsonios que fijan los precios siempre a su favor depreciando el poder adquisitivo de los consumidores. NO SE LE PONE FRENO más que algún reproche discursivo.

El recule en el caso VICENTÍN, el que podría haberse constituido en un formidable testigo de mercado de bienes consumibles básicos. La vacilación en torno a la “Hidrovía” corre en la misma línea. Lobbies poderosos en el medio. Intereses de pequeños NO ATENDIDOS.

La intervención en el mercado de la CARNE, tan sensible y constitutivo como es, tardó demasiado en llegar. Se negocia con la Corporación Agroindustrial, cuyos miembros (formadores de precios) que, en su mayoría, están sospechados o bajo investigación por delitos de contrabando o fugas de divisas. Las ganancias de los grandes hacendados (nucleados en la S.R. y CRA) y frigoríficos de exportación (consorcio ABC) fueron formidables desde el 2020, mientras el precio de la carne al consumidor se duplicó empobreciendo bolsillos de la mayoría.

El excelente desempeño del gabinete en torno a la SALUD, Argentina como una de las mejores naciones del mundo en el manejo de la prevención, estructura hospitalaria (de urgencia) y vacunación, sufrió una cantidad muy alta de víctimas fatales, la inmensa mayoría por la desidia, mal manejo de los distritos provinciales, alguno de los cuales, en un claro desafío hacia el Ejecutivo Nacional, incumplieron sus disposiciones. Por ello las fatalidades, que sin embargo el gobierno nacional NUNCA SALIÓ AL PUBLICO PARA ACLARAR. Eso deslució la gran obra hecha desde la pobreza que dejó la administración anterior. 

La política comunicativa de Fernández … brilla por su ausencia. En un mundo donde las comunicaciones instantáneas y múltiples definen el humor social, carecer de ella es SUICIDA. 

La política tiene su lógica propia, que es distinta a la “Racionalidad de la gestión”, donde la ‘verdad objetiva’ se impone. La voluntad ciudadana está más afectada por emociones, y adhesión a valores que a una coherencia matemática que puede representar un sano plan de gobierno. La legitimidad solo la da la adhesión voluntaria, por eso las PERCEPCIONES son determinantes en política.

Lo que se observa en la sociedad, y como resultante de maniobras comunicacionales de la derecha conservadora, es una radicalización de posturas frente a distintos incisos de agenda. Con esa ‘incoherencia’ también hay que lidiar. Si gran parte de la sociedad HOY y dadas las circunstancias, migra (o permanece fiel) hacia la derecha y parte hace crecer a la izquierda, las posiciones centristas, negociadoras, equilibrantes, integradoras, que trata de imprimir AF a su gestión, ahora claramente demuestran su INEFICACIA (carecen de toda ÉPICA).

LA GRAN INCOGNITA DEL FUTURO – ¿PERONISMO?

Un gran político, como un artista, percibe el pulso de los tiempos. En este momento se requieren decisiones populares, que afecten positivamente el bolsillo de la gente, la víscera más sensible diría el gran conductor, a lo peronista, porque el pueblo no perdona cuando se perturba su bienestar. 

Nuestra era, signada por los extremismos fascistoides que sí, vienen por todo, no es para tibios. Decía Perón; “a los tibios los vomita Dios” [Apocalipsis 3:16]. El “peronismo” neoliberal, se deberá correr a un lado, (sí, ese menemismo residual, que le votó todo a Macri y hoy “funcionarios que no funcionan”), porque la gente prefiere en todo caso, hablar con el dueño del circo, no con sus monos.

Por otro lado, la vía de la “socialdemocracia alfonsinista” añorada y pretendida por algunos, probó no ser óptima en nuestra peculiar cultura política, y menos cuanto en un sistema eminentemente presidencialista. Pero es que precisamente, no todo puede ser negociable, como regla de oro; una vez en el poder, se debe ejercitar con todos los atributos del perfil ideológico partidario, so pena de diluirse e incluso arriesgar la subsistencia del peronismo como movimiento popular, en este caso.

Se debe impregnar con praxis cada manifestación de la gestión, no solo desde grandilocuente retórica. El pueblo debe percibir el cambio de vida provocado por el gobierno peronista.

La opción por la salud, éticamente irreprochable, postergó la economía familiar, para mejores tiempos que recién ahora se avizoran. El voto popular eligió la economía. Keynes apenas asomó, y debería haber dominado la escena. De más está decir que la oposición aprovechó exacerbando estas falencias en su discurso. La pandemia ya no asusta a casi nadie, pero sí la falta de trabajo o de ingresos regulares.

El “centrismo” de los dirigentes aliados ya aludidos, sedicentes peronistas, pero no genuinos, termina diluyendo las identidades, cuando de lo que se trata es de DIFERENCIARSE plenamente de los opositores, en la acción, no solo en el discurso. 

Por izquierda a su vez, el progresismo epitomizado por la intelectualidad urbana, pretende a su vez someter la realidad a su ideología. Como si de forzar la realidad a su visión del mundo fuera factible. La teoría solo sirve (y nada menos) para interpretar a la realidad, y describir procesos, pero no suple la sabiduría de la experiencia de acción táctica en el escenario real. Llamado de atención también.

La subsistencia del propio Fernández como político, le demanda un liderazgo que genere mística, a la que el movimiento es tan afecto. Sin perder su ética personal que lo honra y distingue. Pero la Justicia Social no se hace esperar.

La campaña de concientización en los medios debe vigorizarse, para tapar algo el parche batido incesantemente en contra, con incesantes falsas noticias y creación de opinión adversa. En todos los canales de medios, espectros radiales, televisivos [hegemónicos o acendradamente opositores]donde la derecha posee un 90%, y hasta plataformas de búsquedas donde sus “noticias” aparecen primero. Usando los recursos económicos que hoy se dilapidan en propaganda de gestión que no llega, porque los mismos medios son los que la descalifican. ¿Cómo se entiende que el “chorro” de pauta hacia ellos no cesa?

En ese sentido, incluso las políticas más justas y benéficas del gobierno, son convertidas en negativas en un proceso de resignificaciones que producen los operadores mediáticos antipopulares. Dominan la producción de sentido, y esto impacta decididamente en toda elección por el alcance en una importante porción de la ciudadanía. Cada hecho de gobierno es sometido al escrutinio y a la lucha política donde tratarán de apropiarse de sus significantes.

Que se subsidie la formación de sentido que atenta contra la legitimidad del gobierno al crear opiniones contrarias a sus políticas –como antes expusimos–, sin que merezcan castigos prácticos, (las admoniciones del presidente o equipo contra la prensa del odio, no hacen mella). Hoy son tan poderosos que condicionan a la Democracia.

Ahora se requiere un empuje hacia los objetivos, sin vacilaciones, enfrentando a quien se oponga, y esto incluye a las grandes corporaciones. Navegando con permanente indecisión, solo implica no llegar nunca a puerto, con el riesgo de quedar sin combustible en el medio de la mar.

La mansedumbre hacia el establishment, no lo privó al gobierno de problemas cotidianos, todo lo contrario, la amabilidad debe quedar para la diplomacia, no en la guerra ideológica desatada. Se demandan DEFINICIONES coherentes con las acciones gubernamentales, con firmeza. Si es necesario gobernar por decreto en algunos temas… hoy es la oportunidad, mientras aún haya un número de legisladores leales disponibles para refrendarlos.

Al mismo tiempo y concluyendo estas reflexiones, digamos que el maniqueísmo que impregna las manifestaciones populares, es un dato de la realidad, forma parte de conductas colectivas y fundan su racionalidad básica, elemental, intuitiva, pero por ello mismo difícil de erradicar. No se trata entonces de luchar contra ese simplismo extendido, en todo caso usarlo a favor en el discurso, sin veleidades de conversión vía esfuerzos intelectuales.

Mas firmeza en la acción, no solo en los discursos, enfrentando a quien sea. El mandato popular que recibió con una clara mayoría Alberto Fernández y CFK, fue en el sentido de frenar el manejo discrecional del país por parte de una mínima elite y en su exclusivo beneficio. ES HORA DE GOBERNAR antes de perder toda chance en el 2023. Y eso incluye – además de las medidas de orden práctico para mejorar las condiciones de vida de la población –, diseñar nuevas estrategias humanas y mediáticas para persuadir a la sociedad de la honestidad en los principios políticos y los valores filosóficos que inspiran al gobierno.

Septiembre de 2021

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